REFLEXIONES POST PROCESO DE ADMISIÓN A COLEGIOS

por Manana en May 19th, 2015

niño al colegio

Y al fin terminó. De los cuatro colegios que postulamos, quedamos en uno. Era la última opción y tuvimos que esperar a que corriera la lista de espera, pero raya para la suma, ya estamos adentro.

Uno pierde un poco el foco. Quedamos en un muy buen colegio (British) que cumple con varias de nuestras prioridades: cerca de la casa, bilingüe, mixto, grande, con buen deporte y áreas verdes.

Pero yo quería el San Ignacio y me ha costado dar vuelta la página. Era prácticamente imposible quedar (sólo 12 cupos y centenares de postulantes), sobre todo porque teníamos varios puntos en contra. Y al parecer este año el proceso de admisión en los colegios de elite fue el triple de exigente. Me encontré con muchos papás que estaban igual de estresados que nosotros, y como les conté en un post anterior, postulando a los mismos colegios más encima.

La reflexión que hicimos con Felipe es que no queremos darnos más cabezazos con el tema. Mi mamá me dijo algo muy cierto que me dio consuelo cuando estaba bajoneada. “A veces por correr más de lo necesario no nos paramos a ver lo que realmente nos hace más sentido para ser felices”. Creo que al ser la primera experiencia poniendo a prueba a Pedri y dando un paso tan importante, nos estresamos y nos asustamos. Y quizás también nos enfocamos en colegios hiper exigentes y competitivos, donde las posibilidades de quedar eran muchísimo menores a quizás otros colegios igual de buenos, pero más piola. Me hace sentido que Pedro sea feliz, que no se estrese cruzando Santiago para llegar a su colegio, que no pase horas estudiando y sí jugando, que lo pase bien, aprenda lo necesario y tenga amigos, que haga harto deporte para fomentar los atributos que la actividad física y el trabajo en equipo te dan. Pero independiente del colegio al que vaya, mientras nosotros seamos una familia unida, acogedora y participativa de su formación, todo va a estar bien. Y cada día tiene su afán, ya se verá. No se te va la vida por entrar a pre-kinder, si no estamos contentos, nos cambiamos más adelante y chao!

Por lo pronto, además de cerrar esta etapa por ahora y respirar relajados porque ya estamos matriculados, igual tomamos nota de algunos comentarios que nos hicieron en los colegios. Casi todos eran bilingües, por lo que la lengua materna debía ser un tema muy bien desarrollado, y en nuestro caso Pedri no pronuncia bien todas las palabras. Tiene un tremendo lenguaje y capacidad de expresarse, pero la pronunciación no es su fuerte. Entonces, lo llevamos a una fonoaudióloga para hacerle un diagnóstico. Y bueno nos encontramos con una sorpresa: ella nos dijo que no tener 100% dominada la lengua materna no es indicador de no poder manejar una segunda lengua. En palabras simples, puede pronunciar pésimo el castellano, pero hablar perfectamente el inglés. Que lata que nos hayan dicho eso en otros colegios porque obviamente nos preocupamos!

Así es que bueno, en un próximo post les iré contando cuáles serán los pasos a seguir con la fonoaudióloga, que seguro nos entregará buenos tips.

Y respecto a este proceso que ya está terminando, sólo puedo aconsejarle a las que van a matricular a sus hijos que tengan calma, busquen varias opciones, conversen lo que esperan y lo que podría frustrarles como papás, conversen con otros padres y con el jardín donde tienen a sus hijos. Y a no perder el foco: son niños de menos de cuatro años, con un mundo por delante. Dejémoslos por un buen rato más vivir su infancia en vez de estar poniéndolos a prueba!

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