Nuestros cachorros se adaptan a todo!

por Manana en Dic 28th, 2015

nueva maternidad

Hace unas semanas tuvimos el tremendo problema doméstico: se reventó una cañería en la noche y cuando despertamos, el segundo piso de mi casa era una piscina, casi por completo, y el agua hasta chorreaba por la escalera. Fue un desastre que duró un par de semanas, lo que llevó a que nos transformáramos en nómades, durmiendo en la casa de mi mamá, donde mi suegra, mandando a Pedri a otro lado, haciendo turnos para ir a buscarlo al jardín y llevarlo durante la tarde a otra casa, y así, una logística interminable, agotadora, muy desgastante y estresante.

Pero cuando pasó la tormenta, me di cuenta que Pedri reaccionó, por lejos, más relajado que todos los adultos en cuestión.

Yo colapsé, literalmente. Este tema me desencadenó miles de cosas, ver mi casa fea, mi ropa húmeda y sucia, tuvimos que sacar el piso del segundo piso por completo, se llenó mi casa de polvo, tablas, clavos y desorden, entraban y salían maestros, mi nana estaba agotada, y esto duró varias semanas. Fueron muchas rabias y malos ratos, pero a pesar de eso, me llamó profundamente la atención la postura de Pedri frente al tema. Le explicamos todo, de hecho era imposible no hablarlo, porque fue él quien despertó en la mitad de la noche para decirme que “la casa se había transformado en una piscina”, cuando caminó de su cama a la mía y vio el desastre. En un inicio yo pensé que estaba soñando y lo subí a mi cama, pero cuando me di cuenta que estaba mojado hasta los tobillos, entendí que no era un sueño, era más bien una pesadilla!!

Y bueno, mi reflexión ahora que ya todo volvió a la normalidad, es que los niños son tan simples, y a la vez tan sanos. Él disfrutó los momentos de nómades, nunca me reclamó por andarlo trayendo con una mochilita para allá y para acá, por dejarlo encargado en casas distintas durante varias semanas, por no tener su cama, sus juguetes, su ropa y su despensa. Le contaba a todo el mundo que su casa estaba mojada, que él estaba durmiendo por turnos donde sus tatas y que iban a repararla muchos maestros. Yo me pregunto en qué momento empezamos a complicarnos tanto por cosas que ya sabemos cómo van a terminar. Yo sabía que la casa estaba inundada, que era todo un desastre, pero que iba a tardar alrededor de un mes arreglarlo y volver a la normalidad. Sim embargo me amargué todos los días dándole vueltas al tema. Para Pedri, en su mentalidad de un niño de cuatro años, la casa estaba inundada, pero él estaba de vacaciones durmiendo donde los tatas. Pucha que es sano tomarse las cosas desde el lado positivo! Claro, podrían decirme que él lo toma así porque no sabe de gastos, de cansancios y de malos ratos. Pero para él también era estresante ir de un lado a otro sin estar en su lugar. Entonces no podemos decir que no se alcanzó a dar cuenta del problema. Simplemente se adaptó, a su manera, a este estado de emergencia. Qué ganas de, aunque sea de vez en cuando, enfrentar las cosas desde los zapatos de un niño.

 

 

 

Comentarios en Facebook:

Follow

Get every new post delivered to your Inbox

Join other followers: