Mamá Invitada Andrea Gallardo: “Mi experiencia con los Hemangiomas”

por Lili en Nov 20th, 2015

hemangioma anal

Les quería compartir mi experiencia con el hemangioma glúteo anal de mi hija Victoria (9 meses), porque es una condición de la que no se habla mucho y de verdad, para mí hubiera sido de mucha ayuda haber recibido la experiencia y consejos de otras mamás que hubieran pasado por lo mismo.

Los hemangiomas son neoplasias vasculares muy frecuentes en niños (12%) especialmente si fueron prematuros (como mi hija). Clínicamente hay tres tipos de hemangiomas: superficiales, profundos y mixtos. Los hemangiomas profundos son de color piel o azulosos, compresibles y en su superficie pueden observarse venas pequeñas. El sitio de presentación más frecuente de los hemangiomas es cabeza y cuello (60%), seguido por tronco (25%) y extremidades (15%). En un tercio de los casos, los hemangiomas están presentes al nacer. El resto aparece en el transcurso del primer mes de vida. Su evolución se caracteriza por un período de crecimiento rápido (dura 3 a 10 meses). El período de involución comienza en el segundo año vida y tiene una duración de entre 2 y 10 años.

En el caso de mi hija, le salió un hemangioma en el potito al mes de vida. Al principio no sabíamos lo que era, pensamos que se había cocido y le aplicamos las típicas cremas y harto lavado. Cuando pasaron varios días y no mejoraba, fuimos con el pediatra que nos diagnosticó el hemangioma. Tuvimos que hacerle exámenes para ver si comprometía su columna vertebral y médula espinal (hay veces que se infiltran mucho y traen problemas de desarrollo) y también un electrocardiograma para ver su corazón. Ambos exámenes salieron relativamente bien así que fuimos donde la cardióloga y la dermatóloga para el inicio del tratamiento. ¿Por qué la cardióloga?, porque el remedio para esto es el propanolol, que normalmente se usa para bajar la presión arterial en adultos y hay que ser muy cuidadoso para darla a niños tan pequeños, ya que causa que les baje la presión, el azúcar, pesadillas, les baja la frecuencia cardíaca, etc, entonces deben ser monitoreados muy de cerca. Afortunadamente, mi niñita resistió bien y empezamos el tratamiento.

Las complicaciones empezaron a los 6 meses, cuando cambió su dieta de pura leche a las papillas. Empezó a estreñirse y le salieron unas úlceras horribles en el potito. No quiero ni recordar los llantos desgarradores cada vez que hacía caquita (ni las veces que tuvimos que ponerle supositorios para que hiciera, ya que obviamente ella se aguantaba lo más posible) y el no saber qué hacer era desesperante. Eso hasta que encontré unos parches hidrocoloides que han ayudado bastante a aislar la zona para que a ella no le duela tanto, especialmente ahora que ya se sienta y está empezando a gatear. No es que haya sido una solución, de hecho, las úlceras persisten como ven en la foto, pero ayudan a que no se infecten mientras esperamos que empiece la verdadera involución de esta pesadilla.

Ojalá mi experiencia las ayude (y mejor aún si no tienen que pasar por esto). Cualquier cosa, por aquí me ubican.

Cariños!!!!!!!!

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