Las temidas pataletas: ¿Cuándo terminan?

por Manana en Jun 14th, 2016

niño pataletas

Pedro nunca ha sido muy pataletero. Y he tenido suerte, porque la mayoría de los niños a mi alrededor han pasado por edades más escandalosas que otras. La verdad Pedro no me hace esos shows espantosos, dando vueltas en círculos y con gritos ensordecedores. Deben ser contados con los dedos de una mano las veces en que se fue de control una rabieta.

Sin embargo, como es un tema habitual entre niños desde los dos años y en la edad pre-escolar, encontré varios tips que nos pueden orientar.

Las pataletas tienden a darse en una etapa de autoafirmación, donde el niño busca cierta autonomía, quiere tener el control, pero desconoce sus limitaciones y tolera de mala forma las restricciones. Además, no sabe expresar verbalmente y en forma adecuada sus sentimientos, por lo que exterioriza esa frustración mediante éstas.

Algunas condiciones que predisponen a las pataletas son:

−          Situaciones frustrantes.

−          Dificultad de los padres para empatizar, contener y lograr un vínculo afectivo con el niño.

−          Falta de atención.

−          Exceso de actividades y cambios bruscos de rutina.

−          Cansancio.

−          Enfermedad.

−          Ambientes tensionados.

Es importante tener en cuenta que las pataletas no se pueden evitar, ya que es la forma que tienen los niños de comunicar sus emociones. Por esto, como papás debemos saber manejarlas adecuadamente para que se acaben dentro del proceso normal de desarrollo, y permitir que nuestro cachorro obtenga las herramientas para enfrentar situaciones frustrantes.

Aquí algunos consejos que podemos tener en cuenta:

✔         Mantener la calma y esforzarse por evitar la desesperación.

✔         Identificar el origen de la pataleta, qué es lo que nos está comunicando (dolor, cambio de rutina, frustración, etc.).

✔         Evitar los gritos y agresiones, ya que proyectan descontrol de parte del adulto.

✔         Dejar que el niño se exprese, pero estableciendo claramente quién pone las reglas.

✔         Esperar con tranquilidad, sin malas palabras, reproches, promesas o gritos.

✔         Si la pataleta persiste y como padres se ven superados, es mejor pedir ayuda

 

Respiremos profundo y no perdamos el control. Finalmente, todos fuimos niños y nos salimos de nuestras casillas, desesperando a nuestros papás y a quien estuviese a nuestro alrededor. Es parte de la vida y del proceso de desarrollo de los niños, entendámoslo como tal, no son para siempre.

Y bueno… A contar hasta mil, que la crianza cuesta!

 

Comentarios en Facebook:

Follow

Get every new post delivered to your Inbox

Join other followers: