El 50% de los padres creen que sus niños tienen dificultades para comer

por Lili en Jul 15th, 2014

cachorro furioso

Tener un hijo malo para comer, puede traducirse en dificultades de salud importantes, desde desnutrición, obesidad posterior, hasta problemas psicosociales. Es por esto que la detección temprana y tratamiento de estas conductas son tan relevantes. Y aunque una gran cantidad de  padres enfrentan todos los días este escenario no saben qué hacer y los pediatras orientaban de acuerdo a criterios más que ha diagnósticos y manejos definidos y bien esquematizados. Sin embargo, el Dr Benny Kerzner, especialista en gastroenterología (Children’sNational Medical Center, Washington,DC) al verse enfrentado a este problema que afecta a cerca del 50% de los niños en alguna medida,creó un sistema que dio categorías o clasificaciones y por lo tanto soluciones,  a las diversas dificultades alimentarias que afectan a los niños, conocido como IMFeD.

“En las dificultades alimentarias del niño se pueden presentar deficiencias nutricionales agudas o crónicas, de magnitud muy leve o llegar a ser incluso severas. Los efectos para el grupo familiar y para el niño incluyen alteraciones en su sociabilización. También si son dificultades severas podría haber secuelas a largo plazo en desarrollo oromotor y del lenguaje, alteraciones del desarrollo normal de la conducta alimentaria como: darse cuenta de las señales de hambre, asociaciones negativas con el comer, incluyendo a largo plazo riesgo de trastornos de la conducta alimentaria no especificados”, explica la Dra. Elinor Zumelzu, Pediatra Nutrióloga del Instituto de Neuropsiquiatría de Viña del  Mar (IPSI), académico de la Universidad Andrés Bello, y  directora de IMFeD en Chile.

“Durante el embarazo y el amamantamiento, el feto ya está expuesto a los sabores y eso determinará que tan selectivo será el niño a la hora de comer. Además si se le da comida sólida entes de los 4 meses o después de los 9, tienen más riesgos de desarrollar problemas de alimentación. Depende de cómo los padres respondan a las señales de hambre  y satisfacción de los pequeños, serán las dificultades posteriores. Para prevenir es muy importante la ayuda de profesionales de la salud, quienes deben educar a los padres lo antes posible”,  explica la nutricionista pediátrica Kim Milano,  quien vino a Chile para dictar una charla a médicos, que se enfrentan día a día con esta problemática. En ella abordó la importancia de enfrentar este tema.

A nivel mundial las consultas por dificultades alimentarias han ido en aumento y Chile no es la excepción. “Los padres se dan cuenta del problema en la mayoría de los casos y solicitan ayuda, nuestra responsabilidad es escucharlos y estar al día, especialmente para ayudarlos con técnicas eficientes y probadas”, destaca la Dra. Zumelzu. El porcentaje de niños con dificultades alimentarias en Chile no está bien descrito, varía dependiendo de la causa. Si le preguntamos a las madres si sus hijos tienen dificultades en la alimentación encontramos ese porcentaje tan alto cercano al 50%, pero al sacar a los niños que no comen ciertos nutrientes por costumbre o falta de oferta por parte de los padres el porcentaje disminuye y nos quedamos con aquellos que se alimentan en forma deficiente por mala técnica en la introducción de los alimentos, la selectividad (como enfermedad, no el niño mañoso), la anorexia infantil y las alteraciones más severas de la selectividad que se dan en niños que tienen otros problemas neurológicos.

A pesar de que no hay estudios a largo plazo, entre las dificultades para comer y la obesidad, Kim Milano es enfática al decir que:”sabemos que malas técnicas para alimentar a un niño aumentan el riesgo de desarrollar obesidad. Además, cuando son muy selectivos, rechazan comer vegetales y solo ingieren alimentos altamente calóricos o comida rápida, hay riesgo de desarrollar obesidad”.

En Chile el método IMFeD se está difundiendo desde 2012 en forma sistematizada en todo el país.“Es muy alentador para los profesionales que nos dedicamos a dificultades y trastornos alimentarios ver el interés manifestado por los pediatras en los cursos por conocer acerca de estos trastornos y que exista esta divulgación del conocimiento a través de esta herramienta de diagnóstico que facilita su comprensión”, dice la Dra. Zumelzu.

Ante la angustia que provoca en los padres ver a sus hijos resistirse a comer, la Dra. Zumelzu destaca que: “En los niños que tienen esta patología solo por indicación médica de un aporte nutricional extra, se usan los suplementos alimenticios, al igual que lo que ocurre en otras patologías que cursan con malnutrición, pero en estos casos nunca se utilizan para reemplazar comidas, se utilizan en general al finalizar el día en un paciente en tratamiento luego de haber completado todos los horarios normales de alimentación (desayuno, almuerzo, once y cena)”.

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