¿CUÁNDO LLEVAR A NUESTROS CACHORROS AL OCULISTA?

por Manana en Sep 8th, 2015

niño con anteojos

Hace tiempo escribí sobre esto, pero ahora que se acerca la edad en que realmente Pedri debería ir a verse los ojos, quise averiguar un poco qué debe considerarse a la hora de. Además, debo tener en cuenta que yo soy piti desde alrededor de los 15 años y Felipe no, por lo que Pedri tiene algunas posibilidades.

Luego de bucear por internet les dejo unos tips para tener en cuenta, si tienen hijos de cinco años o más, ya que en el tramo anterior los ojos se encuentran todavía en proceso de maduración, por lo que no es fácil medir su agudeza visual a pesar de existir test para ello. Entonces, es a partir de los cinco años cuando recomiendan llevarlos al oftalmólogo, siendo entre los seis y los doce la edad en que el ojo alcanza su plena madurez.

–          En la actualidad, cuatro de cada diez niños usan lentes.

–          Diversos estudios con escolares han revelado que entre el 15 y el 20 por ciento de las bajadas en el rendimiento académico se debe a problemas de visión.

–          A partir de los cinco años, el niño puede llegar a identificar movimientos, leer y facilitar la interpretación de ciertos objetos proyectados.

–          Esta edad coincide con el inicio de la lectura y del colegio, por lo que hay una mayor exigencia en términos académicos y detectar un problema sería de gran ayuda para su rendimiento. No olvidemos que todo entra por la vista, por lo tanto la exigencia del sistema visual es muy alta.

–          Cuando empiezas a llevarlo, es recomendable que las siguientes visitas sean una vez al año.

–          Estemos atentas a las señales: si a tu cachorro le duele la cabeza de forma frecuente y reconoce el dolor entre los ojos, en las sienes o en la nuca, o aprieta los ojos muy seguido, o después de estar jugando con otros niños pierde la atención pronto, es posible que nos encontremos ante un problema visual.

Extender el momento de poner lentes en los niños es perjudicial para su salud visual y también en todos los sentidos. Ayudemos a corregir lo antes posible aquellos problemas que sí tienen solución, y acompañemos a los niños en este proceso también considerando que pueden molestarlos en el colegio o puede afectarles su autoestima. Si le damos una vuelta, y además teniendo en cuenta que ahora los lentes son mucho más lindos que cuando nosotros éramos chicos, podemos incluso conseguir que no quieran sacarse más sus lentes!

 

Fuente: Guiainfantil.com

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