A mi cachorro no le gusta el cine

por Manana en Nov 15th, 2016
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El otro día estaba en una junta con amigas y nos pusimos a hablar de las películas que ven nuestros niños, del cine y de panoramas varios. Por primera vez, encontré a una mamá que tiene el mismo tema con su hijo que el mío con Pedri, y que es que no les gusta el cine. Son compañeritos de colegio, por lo que tienen la misma edad. Hasta ahora ninguno de los niños que conozco sufre en el cine! O sea no es que sufran, pero lo que es en esencia un panorama increíble para gran parte de los niños desde cierta edad hasta que somos adultos, para Pedro no lo es.
Y no pasa por un tema técnico, que le moleste la pantalla o no le gusten las cabritas; es de contenido. A Pedro le dan penas las películas, y aunque entiende que es ficción, no tolera pasar por la parte triste del desarrollo de la historia, sea cual sea. Obviamente hay temas que le son más sensibles, como los de mamá-hijo, animales y mascotas, o penas familiares, pero aunque la película sea animada y con muchas partes de comedia, no hay caso.
Al principio pensé que era por la edad; si no me equivoco, lo llevé al cine por primera vez con cerca de tres años, por lo que asumí que su reticencia a la película era porque se aburría mucho rato concentrado en una historia, porque los sonidos podían molestarle, porque se empezaba a incomodar sentado tanto rato o porque le podían dar pena los contenidos; a pesar de ser películas bonitas, convengamos en que tienen partes tremendas. Cómo olvidar El Rey León, que hasta ahora, adulta, lloro en ciertas partes.
Pero con el paso del tiempo me di cuenta que no era la edad; ya tiene cinco años, y aún cuando le siguen llamando la atención los carteles que promocionan las películas (siempre que vamos en el auto y ve una gigantografía con una promoción de estreno me pide que le lea cómo se llama y le cuente de qué se trata) acto seguido me dice “no quiero ir a verla mamá, no me gusta el cine”.
Me da lata igual, porque siento que es desechar un panorama entretenido, fácil de organizar, donde puede ir con amigos, y donde además lo tengo dos horas interesado y entretenido en algo. Pero por más que lo intento, y que insisto, no hay caso. Tengo que entender que Pedro simplemente no es de esa onda. Y le encanta ver tele, ve películas, ve series, o sea no es con todo lo “audiovisual”; ni hablar del iPad, o de los partidos de fútbol; podría verlos cuatro veces seguidas… simplemente es con las películas en el cine. Quizás -he llegado a pensar- cuando es una pantalla gigante las cosas emotivas le pegan más fuerte.
Me metí a bucear en internet si existía ese fenómeno y la verdad es que poco encontré. Más bien todo radicaba en mamás que lo único que querían era que sus hijos crecieran para poder llevarlos al cine, porque era el mejor panorama, pero no lograban tenerlos sentados dos horas. Me dio un poco de envidia la verdad.
Así es que opté por lo sano; sigo preguntándole con cada estreno si quiere ir a ver la película, no me doy por vencida pero ya no lo obligo. Antes era prueba-error. Lo llevaba igual, hacía todo el show de las cabritas, y salíamos, con mucha suerte, a la mitad de la peli, él todo aproblemado y yo taimada. Entonces dije no más, tengo que evocar a mi sabio pediatra que siempre me dice cuando me pongo muy TOC: “A ti te gustan todos los sabores? Te gustan todos los panoramas? Te gustan todos los colores? No. Bueno, a tu hijo tampoco”. Es persona, persona chica, pero persona al fin. No le gusta el cine, respetar!

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